Existen numerosos estudios que demuestran la relación benéfica entre en funcionamiento del cerebro y la actividad física en un adulto promedio. El Consejo Presidencial de Estados Unidos sobre el Estado Físico y Deportes recomienda que con tan sólo 20 minutos de actividad física todos los días se logra mantener un nivel óptimo de energía y atenuar el cansancio en los adultos.
Cuando viajamos, también es importante continuar con la rutina diaria de ejercicios, aunque ésta se dificulte por el cambio de horarios en las actividades.
Los expertos de www.forbes.com nos brindan algunos consejos que facilitarán el no dejar de lado el entrenamiento, lo primero es buscar un hotel, de ser posible, con instalaciones deportivas propias, por ejemplo, gimnasio, piscina o canchas de tenis.
A continuación, no hay que olvidar en el equipaje ropa adecuada para practicar ejercicio y unas buenas zapatillas deportivas. Las marcas Puma y Reebok tienen unas portátiles ultraligeras y flexibles. Por su parte, las NikeFree 5.0 sólo pesan 200 gramos cada una.

Si se requiere de algún equipo adicional como por ejemplo, palos de golf o raquetas de tenis se puede optar por rentarlo a la llegada al hotel.
A su llegada al hotel y si el tiempo se lo permite practique una rutina de ejercicios, lo llenará de energía y le ayudará a combatir el molesto jet-lag.
Bastará con nadar en la piscina, o subir y bajar esclaras, alguna rutina de ejercicios de estiramiento con gomas elásticas o haga simplemente 20 flexiones en su habitación.
Recuerde que existen numerosos estudios en los que se concluye que el deporte es cada vez más importante para los profesionales de éxito.





