Tomar un año sabático no es una actividad tan común en nuestros países de habla hispana. Los únicos que podrían disfrutar de esa “prestación” son los académicos, investigadores, profesores universitarios y por su puesto, los profesionales independientes.
Sin embargo son cada vez más las empresas que incluyen ese tipo de “prestación” –con o sin goce de sueldo- para sus empleados. Pero tomar la decisión no es fácil, a pesar de saber que el tiempo libre puede hacer maravillas por nuestro estado mental –y en última instancia por nuestra carrera.
La perspectiva de tomar una sola semana de descanso, puede llevar a las personas al frenesí de querer tomar un descanso más prolongado y esto pareciera completamente loco. Pero un año sabático (la palabra se deriva de “sábado” que significa descanso) puede tener enormes beneficios si usted tiene la voluntad de hacerlo.

De acuerdo con Helen Coster algunas de las ventajas de este año sabático es que usted podría utilizarlo para mejorar su salud, recuperarse del desgaste profesional , desarrollar nuevas habilidades o aclarar lo que quiere hacer con su vida.
Para Elizabeth Pagano, cofundadora del sitio web YourSabbatical.com, el concepto de trabajo por 40 años y después retirarse ya no está actualizado. “Las personas deberían ser capaces de inyectar ráfagas de tiempo libre a sus carreras”, dice.
Continúa, “Las personas a menudo tienen que superar innumerables obstáculos antes de tomar un año sabático, sobre todo el miedo a renunciar a sus puestos de trabajo y seguridad financiera.
Una vez que se ha tomado la decisión de gozar de este tiempo libre, piense en lo que realmente quiere hacer y por qué. ¿Quiere ser voluntario en Haití? ¿Aprender Italiano? ¿Escalar el Monte Everest?
“Lo fundamental es saber por qué lo está haciendo” nos recomienda Clive Prout, experto en planificación de años sabáticos, ya que algunas personas sólo desean unas vacaciones más largas, les gusta su trabajo y desean regresar a él.
Por otra parte, se encuentran las personas que ya no se sienten satisfechas con lo que están haciendo y quieren un descanso por el mayor tiempo posible. Y si pueden regresar a otra cosa, mejor.
El saber por qué es muy importante, ya que si usted se encuentra insatisfecho con su trabajo, no tendría caso regresar después de un descanso prolongado a lo mismo.
Una vez que ha decidido tomar su año sabático y que mentalmente se ha comprometido a hacerlo, empiece a poner su plan en acción.
Se recomiendan tres pasos:
1. Elija una fecha de salida y el tiempo que estará de descanso para que pueda agendar todas sus actividades.
2. A continuación defina su situación laboral. Si desea o no regresar a su trabajo actual. Asegúrese de que la relación con su empresa no de desgaste. No olvide actualizar su currículo antes de salir, tal vez cuando regrese habrá olvidado muchas de sus actividades.
3. Inicie un plan de ahorro lo antes posible. El dinero se convierte en el primer obstáculo para la mayoría de las personas que desean gozar un año sabático. Aunque el costo de este tipo de descanso es menor al de su vida normal, siempre se requiere un respaldo financiero para cubrir sus gastos.
No deje que la incertidumbre de tomar un año sabático haga que deje a un lado su deseo. Los mejores años sabáticos se toman con una buena dosis de fe. Aprenda a confiar en que las cosas saldrán bien. Casi siempre lo hacen y no hay forma de pensar de otra manera.





